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Peces exóticos

¬ŅC√≥mo evitar o reducir el agua sucia y mala del acuario?

Cómo evitar o reducir el agua sucia y mala del acuario
Cómo evitar o reducir el agua sucia y mala del acuario

Ocurre en las mejores familias.

Era genial cuando empez√≥, pero despu√©s de la excitaci√≥n inicial se vuelve com√ļn.

Ya no hay que correr a casa s√≥lo para estar cerca del acuario y su deseo de resolver cada peque√Īo problema disminuye. La luna de miel ha terminado.

Desearías que fuera sólo una fase, pero en el fondo temes que no lo sea.

Un mal acuario puede parecer superficialmente bien, pero los desastres pueden ocurrir pronto

Tal vez uno de los conceptos m√°s importantes a tener en cuenta es que un acuario es un sistema cerrado.

Con raras excepciones, todo lo que ponemos en el acuario se queda allí, de una forma u otra, hasta que se retira.

Ese pote de 300g de alimento en escamas, esas 2 botellas de acondicionador de agua, o incluso todos esos qu√≠micos que has puesto en los √ļltimos 6 meses est√°n ah√≠ en alguna parte, a menos que hayamos tenido cierto cuidado de quitarlos.

Muchas de estas sustancias qu√≠micas se encuentran ahora en una forma beneficiosa, como las prote√≠nas que han comido los peces (que ahora est√°n en sus tejidos), pero otras pueden estar en formas m√°s peque√Īas y acumularse en el acuario y ser perjudiciales para nuestros peces.

El aumento de los niveles de nitrato

El primer y quiz√°s mejor indicador de los posibles problemas en un acuario es el aumento de los niveles de nitrato.

Como producto final de la degradación de los desechos de pescado y de alimentos, se acumula continuamente en acuarios mal mantenidos, llegando a veces a varios cientos de partes por millón (PPM).

Muchos invertebrados y algunos peces se ven directamente afectados o incluso mueren por estos altos niveles de nitrato.

Incluso los que tienen peces más resistentes deben estar atentos a los niveles de nitratos, porque si éstos aumentan continuamente, podemos suponer que otras sustancias más difíciles de medir también lo hacen.

El mismo proceso que reduce el amoníaco en el nitrito y luego en el nitrato también produce cationes H+ que, al quedar libres, acidificarán el agua causando que el pH baje, en proporción al aumento de los nitratos.

Sin embargo, en un acuario de reserva (alto kH) se produce un fenómeno curioso pero más peligroso.

A medida que se forman los cationes de hidrógeno, el pH no cambiará, ya que será consumido por el tampón hasta que éste se agote.

En este punto el pH cae rápidamente y una caída tan repentina puede ser fatal para los peces.

Si no se hace nada, muy pocos peces sobrevivir√°n.

También se produce otro fenómeno bioquímico interesante.

El problema con el ph

A un pH menor o igual a 5,5 las bacterias que convierten el amoníaco en nitrito se inhiben y tales niveles comienzan a aumentar.

Extra√Īamente, este bajo pH protege a los peces manteniendo el amon√≠aco (NH3) en la forma ionizada (NH4+) que es mucho menos t√≥xico.

No es raro ver acuarios mal mantenidos con un pH muy bajo, amoníaco y nitratos muy altos, y algunos peces sobrevivientes todavía nadando tranquilamente a través de ellos.

La evaporación del agua

Muchos acuaristas tienden a mantener sus acuarios al descubierto y periódicamente se ven obligados a reemplazar el agua evaporada.

Vea que sólo el agua se evapora.

Las sales en él permanecen en el acuario.

El agua reabastecida, a su vez, trae consigo otras muchas sales, lo que finalmente aumenta la dureza del agua.

En casos raros, en los que las plantas son el principal medio de filtración del agua en lugar de las bacterias, los habitantes pueden estar sufriendo aunque los nitratos y el amoníaco sean bajos y el pH estable debido a la acumulación de sales en el agua, lo que aumenta su dureza total.

Cualquiera que sea el escenario, los peces que pueden sobrevivir se convierten en sombras de lo que realmente podrían ser.

Las malas condiciones limitan el crecimiento y la coloración y pueden contribuir a la proliferación de enfermedades como el Agujero en la Cabeza o la erosión en su línea lateral.

De hecho, el mito de que ¬ęun pez s√≥lo crecer√° hasta el tama√Īo de su acuario¬Ľ puede muy bien atribuirse a la par√°lisis de su crecimiento causada por las condiciones inadecuadas del agua.

Un acuarista desprevenido puede sorprenderse por el viejo síndrome del agua cuando trata de poner más peces en su acuario.

Muchos peces pueden experimentar un shock durante la introducción en estas viejas aguas y simplemente mueren en cuestión de horas.

Otros pueden sobrevivir a este choque inicial, pero el estrés agudo de este cambio radical los debilita, haciéndolos más susceptibles a la infestación.

Los par√°sitos

Irónicamente, el parásito causante de la infestación puede tener tanto éxito que se multiplicará en proporciones epidémicas y afectará incluso a los residentes habituales.

El acuarista se inclina a culpar al vendedor de la tienda por vender ¬ępeces enfermos¬Ľ, despu√©s de todo no tuvo bajas en su acuario durante varios meses, hasta que hizo esta compra.

¬ęObviamente¬Ľ, argumenta, ¬ęno hay nada malo con mi acuario o todos mis peces habr√≠an muerto hace mucho tiempo¬Ľ.

Pero eso no es necesariamente la verdad.

Las especies más resistentes tuvieron la oportunidad de acostumbrarse lentamente a esta situación.

Los más débiles morían uno por uno, tal vez en un período de meses, y sus muertes se atribuían a causas naturales.

Dejemos atrás a este acuarista y vendedor y démonos cuenta de que estas tragedias no tienen por qué ocurrir.

Un buen y regular mantenimiento del acuario es la prevención y la cura del síndrome del agua vieja

La filtración Рal menos mecánica y química Рpuede eliminar ciertos compuestos del agua, suponiendo que estos medios filtrantes se limpien o desechen periódicamente.

La suciedad contenida en el recambio del filtro o adsorbida en un medio químico sigue formando parte del entorno del acuario hasta que ese recambio o medio se limpia o se desecha.

Ning√ļn sistema de filtro lo elimina todo

Por lo tanto, siempre habrá una acumulación de contaminantes en cualquier acuario hasta que Рlo adivinó Рse realice un Intercambio Parcial de Agua (TPA).

Un 25% de APT elimina el 25% del amoníaco, los nitritos, los nitratos o cualquier otro contaminante que se encuentre en el agua y restaura el 25% de los oligoelementos y sales que contribuyen a la amortiguación y el mantenimiento del kH.

Los APT deben hacerse siempre que sea necesario para mantener estables el pH y los niveles de nitrato.

Un acuario típico requiere un cambio del 25% cada 15 a 30 días, mientras que un acuario más densamente poblado o sobrecargado puede requerir estos cambios semanalmente.

Si un acuario experimenta el síndrome del agua vieja, los APT deben utilizarse como tratamiento, pero hay que tener cuidado de no realizar grandes cambios de una sola vez.

Los cambios drásticos en el medio ambiente son siempre una causa de estrés para los peces, incluso si estos cambios son para su propio bien.

M√°s a√ļn si el acuario ya est√° en la fase de bajo pH/amon√≠a muy alta.

Elevar el pH cambiará el equilibrio entre el amoníaco no tóxico gradualmente en amoníaco tóxico que puede llevar al acuario a la catástrofe.

Cambios diarios de 15-20% son seguros y m√°s eficientes que un solo TPA de 50-90% a la vez.

Durante este proceso es muy recomendable el control constante del pH, el amoníaco, el nitrito y el nitrato.

Si el amoníaco se mantiene alto al subir el pH, es aconsejable mantener los intercambios durante unos días para permitir que las bacterias nitrificantes tengan la oportunidad de consumir dicho amoníaco.

Una vez que las condiciones adecuadas se restauren, se debe seguir un programa de mantenimiento regular que incluya TPA, limpieza de filtros y pruebas químicas.

Un acuario en buen estado es hermoso de ver y despierta nuestra imaginación y reaviva una vieja llama.