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Peces exóticos

¬ŅTienes los peces de acuario estr√©s?

 

Los peces que se mantienen confinados, ya sea en la acuicultura o en la producción intensiva (piscicultura), suelen estar sometidos a estrés, a expensas de las consecuencias para su salud y desarrollo.

Para un buen mantenimiento, es necesario conocerlos y eliminarlos, si queremos que nuestros peces vivan de forma saludable y no sólo sobrevivan.

¬ŅQu√© es el estr√©s en un pez?

Se trata de un conjunto de respuestas no específicas del cuerpo a factores que amenazan su equilibrio homeostático.

Causas del estrés en los peces de acuario

  • ¬†El transporte y la manipulaci√≥n.
  • ¬†Contenci√≥n inadecuada.
  • ¬†Contaminantes.
  • ¬†Bajo contenido de ox√≠geno.
  • ¬†Par√°metros f√≠sico-qu√≠micos incompatibles con la especie y choques (de par√°metros y t√©rmicos).
  • ¬†Alta concentraci√≥n de materia org√°nica.
  • ¬†Presencia de depredadores.
  • ¬†Deficiencia nutricional.
  • ¬†S√ļper poblaci√≥n.

Y como en todos los demás vertebrados, el estrés se expresa primero por las respuestas hormonales.

Seguido por las respuestas de los parámetros fisiológicos y químicos, y finalmente por el deterioro del rendimiento, los cambios de comportamiento y la susceptibilidad a las enfermedades.

Los factores de estrés pueden ser de corta, moderada o intensa duración

En los dos primeros casos, el organismo puede generar una respuesta de adaptación, en la que se puede recuperar el equilibrio del organismo.

Sin embargo, cuando el estrés dura mucho tiempo, se produce una respuesta negativa a su estado de salud.

Convirtiéndose en uno de los principales factores de aparición de enfermedades y de altas tasas de mortalidad.

Por supuesto, en los entornos naturales, los peces también están sujetos a situaciones de estrés.

Sin embargo, son temporales y los peces pronto logran recuperarse, como en la persecución de un depredador, donde el animal es atrapado o puede escapar.

En el caso del acuarismo, parece que los factores estresantes de naturaleza química son los más observados.

Abarca los acuarios superpoblados, la aparición de especies fuera de su confortable pH, amoníaco, nitrito y otros parámetros inadecuados, y la medicación excesiva o incorrecta.

Efectos del estrés en los peces de acuario

No detallaré todas las causas por separado, ya que algunas no requieren más comentarios o se producen conjuntamente con otras que desarrollaré aquí.

Otros, porque alargan demasiado el contenido.

En el caso del transporte, el estrés radica en la pérdida de parte de la mucosidad debido al trauma de la captura y la manipulación.

Esta pérdida se revierte en una alta demanda de energía y una mayor pérdida de sales, debilitando a los peces, además de la exposición a altos niveles de amoníaco.

Los acuarios superpoblados tienden a tener altas tasas de amoníaco y/o una menor tasa de oxígeno en el agua.

El mantenimiento en estas condiciones, combinado con la degradación de la materia orgánica (heces, orina) y los restos de comida y otros desechos, crea un entorno pobre para el crecimiento y desarrollo de los peces.

Exponiéndolos a un estrés crónico

La demanda de O¬≤ depende de la especie, el tama√Īo, el consumo de alimentos, la actividad, la temperatura del agua, etc.

Cuando la demanda supera la capacidad del tanque, se produce hipoxia (falta de oxígeno).

Puede suceder de noche, cuando las algas y las plantas macrófitas también consumen O², (compitiendo de esta manera con los peces) y puede causar la muerte de todos los especímenes.

Aunque algunas especies m√°s r√ļsticas tienen resistencia a este proceso, la duraci√≥n cr√≥nica de esta situaci√≥n podr√≠a comprometer su desarrollo.

Ahora hablemos del pH (Hidrógeno Iónico Potencial), que tiene gran importancia para la supervivencia de los peces, porque interfiere en el proceso de crecimiento y osmorregulación.

Los peces pueden adaptarse a un rango limitado de pH, produciendo un deterioro gradual del cuerpo a medida que el pH se aleja de lo normal o ideal.

La mayoría de los peces tropicales se desarrollan en el rango de pH entre 6,0 y 9,0.

Por debajo o por encima de ella, las funciones ya no se realizan plenamente, especialmente en algunas especies menos adaptables.

Cada especie tiene su pH ideal, y es en este ideal en el que la reproducción se realiza con éxito, porque en él el organismo tiene la energía que se gastaría en caso de necesidad de adaptarse, ya que este proceso sólo se produce a expensas de mucha energía.

El exceso de alimentos, la mala calidad del agua, la superpoblación y una gran cantidad de raíces y hojas muertas (una gran cantidad de materia orgánica en descomposición), pueden causar una repentina variación del pH, que puede ser letal.

En este proceso de estrés, independientemente del factor causal, el organismo requiere una gran cantidad de energía para desencadenar una respuesta rápida a este tipo de situación, ya sea venciéndola o evitándola.

Ralentización del crecimiento

En lo que respecta a su acción sobre el crecimiento, se produce una interferencia en el metabolismo, lo que da lugar a cambios en el sistema endocrino que es responsable de regular el crecimiento.

En pocas palabras, la hormona del crecimiento (GH) se inhibe.

Esto es extremadamente da√Īino, ya que esta hormona est√° relacionada con el crecimiento de los m√ļsculos, huesos y v√≠sceras.

Cuando no se puede evitar la causa del estrés, se emiten otros signos de comportamiento, como:

Cambios de car√°cter en peces estresados

  • Cambios en el ritmo y el patr√≥n de nataci√≥n.
  • Cambios en la frecuencia de la alimentaci√≥n.
  • Aumento de la demanda de refugio.
  • Agresividad.
  • Reducci√≥n del comportamiento territorial.

Otras observaciones muestran que el estrés provoca un aumento o una disminución de la concentración sanguínea en los peces debido a cambios en los parámetros hematológicos (sanguíneos).

Además, puede afectar el peso, causando su disminución en los especímenes marinos y el aumento de los de agua dulce, además de las perturbaciones osmóticas.

Cada especie tiene un límite dentro del cual el organismo puede trabajar en relación con los cambios en las concentraciones de sus fluidos.

Si esto ocurre con demasiada frecuencia o durante demasiado tiempo, el organismo se desgasta y cuando este esfuerzo se manifiesta a través de síntomas, la salud de los peces puede verse seriamente comprometida.

En este punto, el cuerpo ya está en un estado de agotamiento, afectando la inmunidad, haciéndolos vulnerables a las enfermedades y parásitos que puedan estar presentes.

El pez ha perdido entonces su capacidad de adaptación y a menudo puede llegar a la muerte.

Además, cuando estas condiciones de estrés crónico o grave están presentes, varios estudios han demostrado la inhibición del rendimiento reproductivo.

Estos tienen sus procesos reproductivos perturbados debido a la depresión de la glándula pituitaria.

Lo que causa una disminuci√≥n de los niveles de gonadotropinas y de hormonas esteroides, as√≠ como una reducci√≥n del tama√Īo de los √≥vulos y de la calidad de las larvas.

Por lo tanto, cuando las alertas se hacen de manera constructiva, no se trata de depreciar a un acuarista.

Debemos tener en cuenta que los cuerpos de los peces funcionan como el nuestro, dependiendo de un delicado equilibrio, que implica la producción de muchas hormonas.

Las cuales, est√°n sujetas a las influencias del medio ambiente en el que se insertan y que si se altera este equilibrio, a menudo estamos condenando a nuestros peces a un da√Īo irreparable o incluso a la muerte.

Sólo con respecto a este equilibrio lograremos el éxito en términos de reproducción, vigor, salud y longevidad de nuestros peces.